Degradación térmica de plásticos. Emisión ambiental de Bisfenol A.
El plástico es uno de los materiales más versátiles jamás creado. Se trata de un material sostenible, con múltiples beneficios en sus aplicaciones tanto para la vida cotidiana como en materia tecnológica, médica e industrial.
Cuando hablamos de los peligros derivados del plástico, nuestro foco se centra en los problemas medioambientales que genera, pero si se usa de forma correcta y se gestionan adecuadamente sus residuos no debe suponer un problema medioambiental.
Es durante su síntesis, pero en especial durante su procesado para la fabricación de materiales, donde deben tenerse muy en cuenta los peligros para la salud laboral que su uso industrial genera.
Cualquier tipo de plástico se sintetiza a partir de moléculas químicas derivadas del carbono (monómeros) obteniéndose como resultado de dicha síntesis un polímero, cuyas características y propiedades dependerán directamente del tipo o los tipos de monómero utilizados como base. El material que se obtiene es el polímero que comúnmente denominamos plástico. Durante este proceso de síntesis suelen añadirse otras sustancias (colorantes, cargas, pigmentos, plastificantes, etc.) con objeto de conferir al plástico características específicas deseables y con ello facilitar la fabricación de elementos a partir del mismo.
¿Qué contaminantes se generan durante la fabricación de elementos de plástico?
En el ámbito industrial, la fabricación de elementos a partir de polímeros plásticos, sea cual sea el método elegido, pasa inevitablemente por tratar térmicamente el material base (el polímero) para convertirlo en una sustancia fluida que permita su moldeo y procesado. Este calentamiento, provoca la emisión y liberación al ambiente de diferentes sustancias relacionadas directamente con el tipo de polímero utilizado, con los aditivos adicionados al material base y con la temperatura a la que se calienta el polímero para lograr su adecuada fluidez.
Por ello, la variabilidad de agentes químicos emitidos dependerá de cómo se fraccionan por acción de la temperatura las cadenas del polímero y el tipo de aditivos añadidos. Este es el motivo por el que cada tipo de plástico genera por degradación térmica un tipo de contaminantes distintos a otro, y el motivo por el que un mismo plástico puede emitir diferentes contaminantes. Este hecho afecta directamente a las personas trabajadoras implicadas en el proceso de fabricación de los materiales derivados del plástico, y este hecho es significativo por la probabilidad de generar riesgos higiénicos, que pueden no ser considerados en toda su amplitud por las empresas que fabrican materiales de plástico.
Desde el punto de vista laboral y de la higiene industrial, es de vital importancia conocer el rango de temperaturas óptimo para cada tipo de polímero, con el fin de evitar que durante el proceso de fabricación se produzca la descomposición térmica del mismo y con ello se genere emisión de contaminantes. El control sobre la emisión de agentes químicos emitidos es crucial, debido a la toxicidad de algunos de los contaminantes que pueden generarse durante el proceso.
La información de tipo general que detalla el tipo de contaminantes que puede esperarse durante el procesado de cada tipo o familia de plásticos, incluyendo su descomposición térmica, podemos obtenerla a través de diversas fuentes bibliográficas como las Fichas Técnicas sobre Degradación Térmica de los Plásticos en procesos de aporte de calor editada por el INSHT en 1994 o las Fichas sobre degradación térmica de materiales plásticos del INRS, donde existen 15 fichas que incluyen enlaces a otros documentos para ampliar la información (http://www.inrs.fr/publications/bdd/plastiques.html; http://www.inrs.fr/media.html?refINRS=ED%20638).
Las fichas de este tipo son de gran ayuda a la hora de valorar los riesgos que puedan generarse en procesos de degradación térmica de materiales plásticos, materiales que cada vez están más presentes en sectores tan variados como los de la automoción, la construcción o la fabricación de equipos electrónicos.
Sin embargo, para disponer de mayor concreción es imprescindible y legalmente exigible disponer de la información contenida en la ficha de seguridad del polímero utilizado que debe ser proporcionada por el fabricante o proveedor del mismo.
En toda ficha de seguridad la información relacionada con la descomposición térmica del polímero proporcionada por el fabricante aparece en la SECCION 10 correspondiente a ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD. Es dicha sección donde obtendremos la información precisa y concreta que necesitamos para poder evaluar el riesgo de exposición y plantear adecuadamente las medidas de eliminación y control.
¿Cuándo se emite Bisfenol A como contaminante en la fabricación de plásticos?
La presencia de Bisfenol A durante la fabricación de objetos con material plástico solamente concierne a determinados tipos de polímero:
El POLICARBONATO es un tipo de polímero ampliamente utilizado para la fabricación de envases de alimentos y otros muchos objetos no relacionados con la alimentación (p.ej. CDs o DVDs, cristales de gafas, faros de coches, cajones de frigoríficos, juguetes, etc.). En condiciones específicas puede descomponerse por acción térmica emitiendo Bisfenol A, por lo tanto, es susceptible de generarse dicho contaminante en los procesos de fabricación de elementos de policarbonato y exponer a la persona trabajadora implicada en el proceso.
Las RESINAS EPOXI son otro de los polímeros más utilizados hoy en día en la industria para la fabricación recubrimientos y revestimientos (p.ej. en latas para conservas y bebidas y en la fabricación de depósitos). Estas resinas son polímeros que se obtienen al mezclar la resina base que contiene habitualmente epiclorohidrina y Bisfenol A, con un agente catalizador (endurecedor) para formar el objeto de resina. En el proceso se emite Bisfenol A al ambiente, no solo durante su mezcla sino posteriormente a la misma cuando el elemento ya está fabricado.
¿Cuáles son los Niveles Seguros de Exposición a Bisfenol A?
La normativa europea clasifica al Bisfenol A (BPA) como sustancia REPROTOXICA con clasificación 1B (sustancia que se supone tóxica para la reproducción humana en base a la existencia de datos procedentes de estudios con animales). La exposición de la persona trabajadora a este agente químico queda por lo tanto regulada por el R.D. 612/2024, de 2 de julio, para agentes reprotóxicos con todas las implicaciones que esto conlleva.
Un agente reprotóxico con umbral es aquel para el que existe un nivel de exposición seguro por debajo del cual no hay riesgos para la salud de las personas trabajadoras. En el caso de agentes reprotóxicos, es muy común que presenten umbral de toxicidad, pero actualmente a fecha de emisión del presente artículo, el Bisfenol A se encuentra todavía pendiente por parte de la ECHA (European CHemical Agency) de la asignación o no de un valor umbral. La ECHA debe emitir un veredicto al respecto con fecha límite 23/02/2025.
Adicionalmente, el Bisfenol A presenta características de disruptor endocrino con peligro para la salud humana. Esto significa que esta sustancia, además de alterar los niveles de fertilidad, es capaz de alterar la respuesta hormonal del sistema endocrino haciéndola peligrosa para la salud. Su catalogación como disruptor endocrino hace que no haya una dosis segura de exposición a Bisfenol A.
¿Cómo debo actuar como empresa ante los procesos de fabricación con policarbonato y/o resinas epoxi?
Desde el punto de vista legislativo, ante la posible generación de contaminantes químicos el empresario deberá abordar entre otras exigencias legales los siguientes aspectos:
1. DETERMINAR LA EXISTENCIA CONTAMINANTES.
La primera etapa del proceso consiste en determinar la presencia de agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo, ya que esta circunstancia puede suponer la existencia de un riesgo que sería necesario evaluar.
Consultar la información contenida en la Ficha de Seguridad del polímero utilizado en el proceso es de vital importancia en esta fase (SECCION 10. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD).
2. EVALUAR LOS RIESGOS ORIGINADOS POR DICHOS AGENTES.
La evaluación de la exposición por vía inhalatoria deberá contemplar mediciones que comparen la concentración ambiental con valores de referencia disponibles.
Consultar el Artículo 3 del R.D. 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo y su Guía de aplicación.
3.- APLICAR LOS PRINCIPIOS DE LA ACCION PREVENTIVA.
a. La eliminación del riesgo debe ser la medida preventiva prioritaria. Si no es posible eliminar el riesgo (sustituyendo el polímero base, modificando la temperatura de trabajo, aislando la fuente desde donde se emite el contaminante, colocación de extracción localizada en el origen de emisión del agente químico, etc.). Esto adquiere especial relevancia ante los agentes y situaciones de mayor riesgo, como por ejemplo para agentes cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos (el Bisfenol A es reprotóxico).
Consultar y adoptar las exigencias detalladas en los Artículos 4 y 5 del R.D. 374/2001 y su Guía de aplicación, así como el Artículo 4 del R.D. 612/2024, de 2 de julio, por el que se modifica el Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo.
Con relación a los sistemas de captación o extracción en los equipos de trabajo, consultar las indicaciones relacionadas en el Apartado 1.1 del ANEXO I Disposiciones mínimas aplicables a los equipos de trabajo del R.D. 1215/97 y su Guía de aplicación.
b. Cuando la aplicación de un sistema cerrado no sea técnicamente posible, el empresario garantizará que el nivel de exposición de los trabajadores a agentes cancerígenos, mutágenos o reprotóxicos sin umbral se reduzca a un valor tan bajo como sea técnicamente posible.
Consultar y adoptar las exigencias detalladas en los Artículos 5 y 6 del R.D. 612/2024. Actualmente el Bisfenol A solo dispone de Valor Límite Ambiental de Exposición Diaria VLA-ED (concepto es distinto al de “valor umbral”), que corresponde al valor de concentración del agente en ambiente que en base a los conocimientos actuales, la mayoría de los trabajadores pueden estar expuestos 8 horas diarias y 40 horas semanales durante toda su vida laboral, sin sufrir efectos adversos para la salud.
4.- COMPLETAR LA EVALUACION AMBIENTAL CON VIGILANCIA DE LA SALUD.
El empresario debe garantizar una vigilancia de la salud adecuada y específica de las personas trabajadoras expuestas a agentes cancerígenos, mutágenos o reprotóxicos, tanto por su posible exposición vía inhalatoria como por vía dérmica. Dicha vigilancia deberá llevarse a cabo por personal sanitario competente, según determinen las autoridades sanitarias en las pautas y protocolos que se elaboren, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 37 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero.
Consultar y aplicar las exigencias recogidas en el Artículo 8 del R.D. 612/2024.
Manuel Sáez Cases
Técnico en Prevención de Riesgos Laborales
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